Padefos y otros seres

Me encanta aprender cosas nuevas, hasta cuando no son ‘de verdad’.

Hace unos días me encontré por Internet un término que me entusiasmó: PADEFO. Si le echáis un vistazo al enlace, veréis que aquí se habla de los padefos como una subespecie del mundo laboral, pero haberlos, haylos, y no sólo en el trabajo.

PADEFO: Dícese de la persona cuya máxima en la vida es PAso DE FOllones.

Cuántos padefos nos vamos encontrando en nuestro caminar por esta vida, ¿verdad?

No sabía. No pregunté.

No sabía. No pregunté.

“No quiero problemas”.

Es la frase-estrella del padefo medio. Con ese mantra tienen suficiente para manejarse por cualquier ámbito: familiar, amoroso, social, laboral…

Yo conozco a algunos padefos desde mi más tierna infancia.

Siempre tienen una expresión en el rostro que dice “no sé qué hago aquí, y si lo sé, no me acuerdo“. Si algo se rompe, ellos no saben nada. Con los años desarrollan una extraordinaria habilidad para desviar de su trayectoria vital todo tipo de conflictos. Yo diría que es un superpoder.

Es lo que en ciertos lugares conocemos como bienquedas, escurrebultos,… En la RAE no las recogen, pero seguro que ya sabéis qué quiere decir.

Son personas que están impermeabilizadas ante cualquier emoción, especialmente a las negativas. A veces se alegran, pero nunca están exultantes. Puede que algo les entristezca, pero no sufren demasiado tiempo. Ni frío ni calor.

No acudáis a ellos buscando consuelo o empatía. Y un abrazo, menos todavía.

¿Qué tal?

¿Qué tal?

Hay que reconocer que los padefos también tienen sus cosas buenas.

Son personas-comodín llegado el caso: aumentan el aforo de tus fiestas, no ponen problemas cuando hay que repartir tareas (siempre que sea de forma equitativa, sin jaleos) y en general son hormiguitas diligentes. No puedes pedirles lealtad, pasión o conversaciones de altura, pero tampoco está mal.

Cumplen sobradamente con su cometido en el entramado social.

A veces me gustaría ser padefo, pero no me sale.

Y cuando me hierve la sangre, se me rompe el corazón o me dejo las pestañas trabajando, les envidio muchísimo.

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2 Respuestas a “Padefos y otros seres

  1. Yo también los envidio, enfermo cada vez que cojo vacaciones gracias al estrés y la mala leche que acumulo, mientras ellos disfrutan sus vacaciones y vuelven al trabajo felices.

  2. Pingback: Juego de Tronaos - INTERESTRELLADO·

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